En el mundo empresarial actual, la reputación es el activo más valioso de cualquier compañía, sea del tamaño que sea. Sin confianza, sencillamente no hay ventas. Laura Garrido, Socia y Chief Growth Officer de APPLE TREE, compartido su experiencia en la gestión de la reputación de múltiples empresas a lo largo de sus más de veinte años de carrera profesional en la nueva entrega de ‘Compromiso Iberaval’, el podcast de esta solución financiera. Laura analiza la reputación como activo estratégico para las empresas en un entorno marcado por la inteligencia artificial y la saturación de mensajes.

Hablamos con Laura Garrido, experta en comunicación corporativa y estrategia de marca, sobre cómo proteger la confianza de una marca y gestionar momentos de crisis sin perder la coherencia.

Laura, ¿por qué consideras que la reputación es hoy un activo tan crítico para las empresas?

Si quieres comprar algo y no te fías de la persona, de la web o de la marca que tienes enfrente, simplemente no compras. La reputación es confianza pura. Además, es sumamente frágil: una trayectoria dilatada y sólida de años se puede desestabilizar en cuestión de minutos por un solo acontecimiento mal gestionado.

:Ante un escenario de crisis, ¿cuáles son los pilares fundamentales que debe aplicar un líder de comunicación?

Para mí hay tres principios innegociables:

  1. Anticipación: Conocer y evaluar previamente los riesgos de comunicación. Disponer de herramientas antes de que ocurra el problema te permite actuar con serenidad y control.
  2. Honestidad y transparencia: Las empresas cometemos errores puntuales y no pasa nada, siempre que se reconozcan y se afronten de forma abierta y sincera.
  3. Visión global: Con las prisas por avisar a un público concreto durante un incidente, a menudo se olvida al resto de los grupos de interés (stakeholders). No podemos dejar a nadie atrás.

Con el ritmo al que cambian los canales y formatos digitales, ¿ha cambiado también la esencia de la comunicación?

El fondo sigue siendo exactamente el mismo: un buen diagnóstico, contenidos relevantes, territorios de comunicación bien definidos y, sobre todo, coherencia. Lo único que cambia es la forma en que el usuario interpreta esos contenidos y cómo se los devolvemos.

¿Cómo las Agentic Relations cambian la gestión de la reputación de las empresas?

En este contexto, la inteligencia artificial añade una nueva capa de complejidad. Hasta ahora, muchas estrategias digitales se centraban en el SEO, es decir, en mejorar la visibilidad en buscadores.

Ahora emergen las agentic relations, la optimización para motores generativos, en un escenario en el que las respuestas no proceden solo de una lista de enlaces, sino de sistemas de inteligencia artificial que interpretan, combinan y reformulan información de distintas fuentes.

La pregunta para las empresas cambia: ya no basta con saber cómo aparecen en Google. También importa qué responderá una inteligencia artificial cuando alguien pregunte por su sector, su fiabilidad, sus productos o su propuesta de valor.